PROTEGER A LOS MENORES
DEL ABUSO SEXUAL
ES UNA TAREA
TODOS
· PADRES
· EDUCADORES
· JOVENES
INTRODUCCIÓN
Muchas de las cosas que necesitamos pueden esperar. Nuestros niños “NO”, hablar de abusos sexuales a menores puede resultar algo difícil tanto a los padres como a los educadores, pero debemos saber que se trata de un riesgo real y que se puede prevenir o, en todo, caso, afrontar eficazmente.
Los padres y la escuela son imprescindibles en esta tarea de la prevención al momento de llevar a cabo un Programa de Prevención de Abuso sexual a Menores es muy importante conseguir la implicación de los padres, puesto que a ellos les corresponde instruir a sus hijos (as) sobre los riesgos de los abusos sexuales, entre otros riesgos, y protegerles; así como crear condiciones favorables en la familia, para que en el caso de que den los abusos a su hijo o hija lo comunique. Por otra parte, a veces los padres y otros familiares o conocidos de la familia son los propios agresores o contribuyan con su silencio a que la familia son los propios agresores o contribuyen con su silencio a que estos problemas no sean conocidos y, por tanto, a que el niño/a no reciba ayuda. En estos casos, el problema de prevención de abusos sexuales puede contribuir a que estas no se den, o a que sean denunciadas.
Esto Programas de prevención resulta más eficiente si existe una colaboración entre los padres y los centros escolares. Es importante que los niños/as sepan que sus padres apoyan este programa y que participan en él, a través de tareas para realizar en casa junto a sus hijos-/as, como lecturas, comentarios, visión de videos, búsqueda de más Cuando el abuso sexual consista en acceso carnal, introducción de objetos o penetración bucal o anal, la pena será de material, etc. De poco serviría un programa de prevención de abusos sexual llevado a cabo en la escuela, si luego el niño/a no habla del tema en su propia casa, porque sus padres prefieren no comentarlo o simplemente, porque carecen de los conocimientos necesarios. En ocasiones, aunque los padres no rehúsen hablar del tema, mantienen falsas creencias en torno a los abusos sexuales, que lejos de ayudar al niño/a, pueden indicarle al error. Para evitar situaciones, es fundamental que los padres conozcan la naturaleza del abuso sexual, las falsas creencias que existen, lo que pueden hacer para proteger a sus hijos/as, cómo cooperar con la escuela en la instrucción de est5e tema, cómo favorece la comunicación, cómo para ayudar a sus hijos/as o recibir ayuda ellos mismos.
Los profesores desempeñan un papel fundamental en los programas de prevención de abusos sexuales de menores, puesto que pasan muchas horas con los escolares, desarrollando numerosas actividades. Tienen, por ello, la oportunidad de observar determinadamente si hay muestras de abuso o factores de riesgo del propio niño/a, de su sistema familiar o su entorno. Los profesores tienen la oportunidad de ganarse la confianza de los niños/as y ser los receptores de la comunicación del abuso. Por otra parte, los profesores suelen tener una formación más adecuada y tiene también la ventaja de no estar tan involucrados emocionalmente como los padres, lo cual les facilita tener reacciones más profesionales ante los abusos sexuales. Por ello, es muy importante que estén preparando para recibir este tipo de confidencias y actuar de forma eficaz ante estos casos.
Con relaciones a las Unidades de Prevención que presentamos, son los profesores los encargados de aplicarlas en el aula a través de las indicaciones ofrecidas en cada actividad de los bloques temáticos. La información ha de ser transmitida adaptándola al lenguaje de la etapa evolutiva en que se encuentra el niño/a; se puede partir del lenguaje utilizado por el o los alumnos, intercambiándolo con el técnico, hasta lograr una comunicación natural y fluida. Los términos empleados serán los que se utilizan habitualmente en educación sexual.
¿La colaboración padres y educadores es fundamental?
Desde luego que sí, ya que los principales educadores de los niños y niñas son padres y los profesores; si logramos que ambos colaboren en el programa de prevención obtendremos una mayor eficacia de mismo. Es fundamental que las informaciones ofrecidas por padres y profesores puedan ser contrastadas por los niños/as y éstas no se contradigan llevan a confusión. El profesor debe informar a los padres del programa de prevención y solicitar su cooperación a través de la lectura de las Guías para Padres y la realización de tareas en casa en colaboración con sus hijos e hijas.
¿Qué conseguirán los padres y los docentes con el desarrollo del proyecto?
El objetivo del proyecto trata de que los padres y los docentes puedan colaborar constante mente para conseguir:
Ø Tomar conciencia de que el rol protector de los padres se existente también a estos riesgos, para que los niños/as estén protegidos.
Ø Aumentar los conocimientos acerca de los abusos sexuales.
Ø Crear un ambiente de comunicación confiada en la familia, para que si los hijos o hijas tienen este problema, lo comuniquen.
Ø Tener algún criterio que faciliten la identificación de los casos de abuso.
Ø Aprender a reaccionar con eficacia.
Ø Aprender a buscar ayuda en estos casos.
Ø Dar apoyo explicito al programa que se lleva en la escuela.
Ø Adquirir conocimiento básico sobre los abusos sexuales a menores.
Ø Conocer los factores de riesgos
Ø Adquirir a transmitir estos conocimientos a los niños y niñas.
Ø Adquirir las habilidades en que deben entrenar a los padres y los alumnos.
Ø Saber entrenar en habilidades para la protección, comunicación y afrontamiento en los casos de abusos sexuales a menores.
Ø Conocer bien los indicadores de abusos sexuales.
Ø Saber responder adecuadamente a las confidencias, denuncias o sospechas de abuso.
CONTENIDOS
Lo que debemos saber sobre y las falsas creencias de la gente sobre los abusos sexuales.
No podemos seguir sumergidos en la ignorancia
Las personas poco informadas piensan:
Ø Que son poco frecuentes, cuando en realidad son muy frecuentes porque afectan a muchas chicas y chicos.
Ø Que sólo los sufren las niñas. Pero también son muchos los niños los niños que viven esta experiencia.
Ø Que hoy se da más abusos sexuales que el pasado. Cuando lo que ocurre es que antes no se estudiaban, ni se denunciaban. Sabemos que en general puede decirse que los abusos sexuales a menores no han aumentado, sino que son mejor conocidos.
Ø Que quienes cometen los abusos están locos, son enfermos psiquiátricos. En la mayoría parte de los casos pasan por ser personas normales, no son locos ni enfermos; si bien es vedad que o no posee valores morales o no saben controlar sus impulsos, es decir, que tienen deficiencias en la socialización.
Ø Que sólo se dan en situaciones sociales muy especiales (clase social baja, familiar con muchos problemas), cuando, en realidad, pueden darse en cualquier clase social y familiar.
Ø Que los niños/as no dicen la verdad. Pero lo cierto es que los niños casi siempre dicen la verdad en estos temas. Más bien lo que ocurre es que en muchos casos se lo callan y no lo comunican a nadie.
Ø Que los niños y niñas son responsables de los abusos ya que se acercan o incitan a los adultos. Es muy importante saber que no es así que menores no son responsables y que son los adultos los que involucran a niños/as y son los responsables de que esto suceda.
Ø Que los menores pueden evitarlo. Esto es verdad en algunos casos en otros los toman por sorpresa, no saben lo que está pasando, engañan o les amenazan, sin que los menores puedan reaccionar adecuadamente.
Ø Que si lo sufriera algún menor cercano nos enteraríamos. Con frecuencia no es así, porque se lo callan por diferentes razones como vergüenza sentimiento de culpa, miedo al agresor, miedo a la reacción de los adultos por su revelación etc.
Ø Que los familiares los denuncian cuando lo sufre un meno de edad. Esto pasa a veces, esencialmente si el agresor es un desconocido con frecuencia hacen por no enterarse de lo que ocurre, en ocasiones callan y, sobre todo lo ocultan.
Ø Que los agresores son casi siempre desconocidos o casi siempre los padres. Pueden ser desconocidos, o familiares. Todas estás posibilidades han de tenerse en cuenta.
Ø Que los efectos son casi siempre muy graves. Esto no es siempre de efecto depende de muchos factores (tipo de conducta, relación agresor y victima, número de veces que se repite, reacción del entorno que siempre tiene efecto inmediato y, a veces, para siempre, si no ayuda; pero podemos agrandar los efectos suponiendo que siempre son muy graves. Hay muchas diferencias de unos casos a otros.
Ø Que los abusos van acompañados de violencia física. Esto es más frecuente, aunque sucede algunas veces. Los agresores casi siempre usan de otras estrategias para imponer a la víctima su voluntad.
Debemos saber qué es un abuso sexual
Adoptamos la definición propuesta por el “Nacional Center of Child An Neglect” (NCCAN) en 1978:
“En los contactos e interacciones entre un niño y un adulto, cuando el adulto (agresor) usa al niño para estimularse sexualmente él, o al niño o a otra persona. El abuso sexual puede también ser cometido por una persona menor de 18 años, cuando ésta es significativamente mayor que el niño (la victima) o cuando está (el agresor) en posición de poder o control sobre otro menor”.
Luego los abusos pueden ser cometidos por un adulto u otro menor. El mero hecho de que un adulto tenga actividad sexual con un menor es un abuso, en el caso de otro menor se da abuso cuando hay mucha diferencia de edad entre ellos o cuando le obligan por la fuerza o la amenaza a tener conductas sexuales. Y se trata siempre de involucrar a un menor en actividades sexuales para excitarse o excitar al menor.
La diferencia de edad entre el adulto agresor y el menor y entre los menores (el agresor y la víctima), para que pueda hablarse de abuso, está sujeta a discusión y su concreción corresponde a la ley del país.
¿Qué conductas pueden darse en un abuso?
En un abuso pueden darse las siguientes conductas sexuales:
Conductas Físicas
1. Violación: penetración en la vagina, ano o boca, con cualquier objeto, sin el consentimiento de la persona.
2. Penetración digital: inserción de un dedo en la vagina o en el ano.
3. Exposición: el acto de mostrar los órganos sexuales de una manera inapropiada, como en el exhibicionismo.
4. Coito vaginal o anal con el pene.
5. Penetración anal vaginal con un objeto.
6. Caricias. Tocar o acariciar los genitales de otro; incluyendo el forzar a masturbar para cualquier contacto sexual, menos la penetración.
7. Sodomía o conductas sexuales con personas del mismo sexo.
8. Contacto genital oral.
9. Obligar al niño/a a que se involucre en contacto sexuales con los animales.
Explotación sexual
1. Implicar a menores de edad en conductas o actividades que tengan que ver con la producción de pornografía.
2. Promover la prostitución infantil.
3. Obligar a los niños a ver actividades sexuales de otra persona. Por ejemplo:
a) Los padres u otras personas que impliquen a los niños en la observación del coito.
b) Ver pornografía.
¿Con qué frecuencias de dan los abusos?
Los abusos ocurren con más frecuencia de lo que piensa la mayoría de la gente
· Aproximadamente 20 chicas de cada 100 (una de cada cinco) y 10 chicos de cada 100 (uno de cada diez), al menor, sufren algún tipo de abuso sexual antes de los 17 años. Como puede verse se dan más en las chicas, pero también se dan en los chicos mucha frecuencia.
· Se dan en niño y niñas de todas las edades, desde los primeros años de vida, aunque se dan con más frecuencia en torno a la pubertad.
· Casi a la mitad de las personas que sufren abusos les ocurre más de una vez. En bastante casos varias veces. Es decir, que no solamente no evitamos que se den, sino que tampoco evitamos que se repitan.
· Ofreciéndoles cosas a cambio.
· Amenazándoles, especialmente después de la primera relación. Cuando se ha consumado y, sobre todo, si se repite, es frecuente que los agresores amanecen a las victimas directa o indirectamente, asegurándoles que q será castigados por los padres, si éstos se enteran.
· Dándoles premios o concediéndoles privilegios de diferente tipo.
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